domingo, 9 de abril de 2017
sábado, 8 de abril de 2017
"...el instrumento anímico no es fácil de tocar."
Me parece que entre mis colegas hay otro error muy
difundido: el de que la técnica para buscar las ocasiones de la enfermedad y
para eliminar sus manifestaciones mediante esa exploración sería fácil y obvia.
Lo infiero del hecho de que todavía ninguno de los muchos colegas que se
interesan por mi terapia y formulan juicios rotundos acerca de ella me ha
preguntado alguna vez por el modo en que en verdad procedo. Y aun de tiempo en
tiempo me entero con asombro de que en esta o aquella división de un hospital,
un joven médico recibió de su jefe el encargo de aplicar un «psicoanálisis» a
una histérica, Estoy convencido de que no se dejaría en sus manos el examen de
un tumor extirpado sin haberse asegurado previamente de que está familiarizado
con la técnica histológica. También me llegan noticias de que este o estotro
colega organiza sesiones con un paciente a fin de hacerle una cura psíquica,
cuando yo estoy seguro de que no conoce la técnica de una cura de esa clase.
Espera, sin duda, que el enfermo le franquee sus secretos, o busca la curación
en algún tipo de confesión o de confidencia. No me asombraría que un enfermo
así tratado extrajera más perjuicios que beneficios. En efecto, el instrumento anímico
no es fácil de tocar. A raíz de esto no puedo menos que acordarme de lo que
dijo un neurótico mundialmente famoso, que por cierto jamás estuvo bajo
tratamiento médico, pues vivió sólo en la fantasía de un dramaturgo. Aludo al
príncipe Hamlet, de Dinamarca. El rey envía a dos cortesanos, Rosenkrantz y
Guildenstern, para que lo espíen, le arranquen el secreto de su desazón. Él se
defiende; aparecen unas flautas en el escenario. Hamlet toma una y pide a uno
de sus martirizadores que toque en ella; es, dice, tan fácil como mentir. El
cortesano se rehúsa, pues no sabe tocar nada; y como no puede moverlo a que
haga el intento, Hamlet le espeta al fin: « ¡Pues ved ahora qué indigna
criatura hacéis de mí! Querrías tañerme; (...) pretendéis arrancarme hasta el
corazón de mi secreto, extraer desde la nota más grave hasta la más aguda de mi
diapasón; y habiendo tanta música y tanta excelente voz en este pequeño
instrumento, no lográis hacerle hablar. ¡Mil diablos! ¿Pensáis que soy más
fácil de pulsar que una flauta? ¡Tomadme por el instrumento que os plazca, y
por más que me sacudáis no sacaréis de mí sonido alguno!» (acto III, escena 2).
S. Freud. Sobre psicoterapia. 1904
jueves, 9 de marzo de 2017
Grupo de estudio 2017
Introducción a la lectura de Jacques Lacan.
Seminario I "Los Escritos Técnicos de Freud"
Un grupo de estudio apunta a la implicación de cada uno en la tarea de hallar las respuestas a sus propias preguntas, dado que el maestro no enseña una ciencia ya constituida sino que da la respuesta cuando los alumnos están a punto de encontrarla. Se trata, en Lacan y en Freud, de un pensamiento en movimiento. Movimiento que no se agota con la terminación de sus vidas y continúa en las obras que nosotros, en nuestro tiempo, tenemos la responsabilidad de retomar para hacer avanzar las cuestiones que a nosotros nos interesan.
El grupo está dirigido a aquellos que, habiendo hecho un pié en la
clínica, estén dando sus primeros pasos en la teoría lacaniana de la
mano de su maestro: Freud.
Gustavo Szereszewski
gszere@gmail.com
Gustavo Szereszewski
gszere@gmail.com
Del porqué de un grupo de estudio de introducción a la lectura de la obra de Jacques Lacan.
Se puede verificar con cierta facilidad, un síntoma que afecta a
nuestra comunidad psicoanalítica y por la que todos estamos atravesados:
la falta de seriedad sobre el ejercicio de lectura y estudio de los
textos fundamentales del psicoanálisis.
Creo que hay una tendencia, acorde al devenir de los discursos corrientes dominantes, de ir directamente a lo que llamo “cultura 2.0” aludiendo a aquellos programas de computación o software que continuamente están sacando actualizaciones más eficaces, veloces, con menor consumo de recursos, etc. situación que parece replicarse en el psicoanálisis y entonces se escucha, por ejemplo que analistas nóveles comienzan sus primeros pasos leyendo el Seminario XI de Lacan, que, como se llama “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”, pareciera un curso introductorio a la lectura de Jacques Lacan.
Estos nóveles analistas todavía no han comprendido cabalmente la noción de sujeto, significante, incluso tienen una vaga idea de aquello que se llama inconsciente y ya están montados a discurrir sobre el desmontaje de la pulsión, el atravesamiento del fantasma o incluso del nudo borromeo sin haber hecho ni siquiera una mínima lectura de la obra de Freud.
Es cierto que en psicoanálisis no se empieza por el Tomo I de Freud y se termina por el XXIII sino que el psicoanálisis, como doctrina, implica una topología no lineal y que apunta más al trenzado de lo que en principio es un tres básico: análisis personal, análisis de control y formación teórica.
Ese trenzado, en condiciones ideales, debería irse tejiendo en simultáneo: si se elimina cualquiera de las tres cuerdas, las otras dos quedan en “suspenso” a la espera de la tercera para estabilizarse.
Es por eso que este año, tomé una decisión arriesgada pero por lo menos necesaria: volver a los fundamentos. Es así que abordaré por un lado una lectura sistemática de Freud siguiendo un viejo pero eficaz programa pergeñado por Oscar Masotta en sus primeros grupos de estudio, y por otro lado comenzar con la lectura del Seminario I de Jacques Lacan “Los escritos técnicos de Freud” en el cual iremos articulando estos textos freudianos con la fecunda estructuración de estos conceptos por el maestro francés.
Este dispositivo no funcionaría sin el compromiso serio y sostenido de los participantes ya que sin mediar lectura, subrayado y elaboración de preguntas, esta empresa se convertiría en un curso más de esos que ofrecen algo así como comida para bebés.
¡A preparar los aparatos masticatorios entonces! Los textos no son sagrados pero para eso hacen falta amanuenses serios*, irrespetuosos y divertidos.
¿Quién se anima?
Gustavo Szereszewski
gszere@gmail.com
https://www.facebook.com/Jacques.Marie.Emile.Lacan/#
* A leer no como carencia de alegría sino como aquel que arma serie.
Creo que hay una tendencia, acorde al devenir de los discursos corrientes dominantes, de ir directamente a lo que llamo “cultura 2.0” aludiendo a aquellos programas de computación o software que continuamente están sacando actualizaciones más eficaces, veloces, con menor consumo de recursos, etc. situación que parece replicarse en el psicoanálisis y entonces se escucha, por ejemplo que analistas nóveles comienzan sus primeros pasos leyendo el Seminario XI de Lacan, que, como se llama “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”, pareciera un curso introductorio a la lectura de Jacques Lacan.
Estos nóveles analistas todavía no han comprendido cabalmente la noción de sujeto, significante, incluso tienen una vaga idea de aquello que se llama inconsciente y ya están montados a discurrir sobre el desmontaje de la pulsión, el atravesamiento del fantasma o incluso del nudo borromeo sin haber hecho ni siquiera una mínima lectura de la obra de Freud.
Es cierto que en psicoanálisis no se empieza por el Tomo I de Freud y se termina por el XXIII sino que el psicoanálisis, como doctrina, implica una topología no lineal y que apunta más al trenzado de lo que en principio es un tres básico: análisis personal, análisis de control y formación teórica.
Ese trenzado, en condiciones ideales, debería irse tejiendo en simultáneo: si se elimina cualquiera de las tres cuerdas, las otras dos quedan en “suspenso” a la espera de la tercera para estabilizarse.
Es por eso que este año, tomé una decisión arriesgada pero por lo menos necesaria: volver a los fundamentos. Es así que abordaré por un lado una lectura sistemática de Freud siguiendo un viejo pero eficaz programa pergeñado por Oscar Masotta en sus primeros grupos de estudio, y por otro lado comenzar con la lectura del Seminario I de Jacques Lacan “Los escritos técnicos de Freud” en el cual iremos articulando estos textos freudianos con la fecunda estructuración de estos conceptos por el maestro francés.
Este dispositivo no funcionaría sin el compromiso serio y sostenido de los participantes ya que sin mediar lectura, subrayado y elaboración de preguntas, esta empresa se convertiría en un curso más de esos que ofrecen algo así como comida para bebés.
¡A preparar los aparatos masticatorios entonces! Los textos no son sagrados pero para eso hacen falta amanuenses serios*, irrespetuosos y divertidos.
¿Quién se anima?
Gustavo Szereszewski
gszere@gmail.com
https://www.facebook.com/Jacques.Marie.Emile.Lacan/#
* A leer no como carencia de alegría sino como aquel que arma serie.
miércoles, 8 de marzo de 2017
Lectura de Textos de S. Freud sugeridos por Lacan en el Seminario I: "Los Escritos Técnicos de Freud"
Sigmund
Freud. Standard Edition. Ordenamiento de James Strachey. Amorrortu Editores.
(Entre paréntesis se consigna la versión Ballesteros cuando ésta difiere del equivalente en S.E.)
Tomo
VII
-El método psicoanalítico de Freud (1904 [1903])
-Sobre psicoterapia. (1905 [1904])
Tomo
XI
-Las perspectivas futuras de la terapia
psicoanalítica (1910) (El porvenir de la terapia psicoanalítica. 1910. En
Ballesteros)
-Sobre el psicoanálisis «silvestre» (1910)
Tomo
XII
-El uso de la interpretación de los sueños en el
psicoanálisis. (1911) (El empleo de la interpretación de los
sueños en el psicoanálisis – 1911. En Ballesteros)
-Sobre la dinámica de la trasferencia (1912)
-Consejos al médico sobre el tratamiento
psicoanalítico. (1912)
-Sobre la iniciación del tratamiento (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis,
I ) (1913)
-Recordar, repetir y reelaborar (Nuevos consejos
sobre la técnica del psicoanálisis, II) (1914) (Recuerdo,
repetición y elaboración – 1914. En Ballesteros)
-Puntualizaciones sobre el amor de trasferencia.
(Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis, III) (1915 [1914]) (Observaciones
sobre el «amor de transferencia» - 1914 (1915). En Ballesteros)
Tomo
XVII
-Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica. (1919
[1918]) (Los caminos de la terapia psicoanalítica -1918
[1919]. En Ballesteros)
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